El jazz es un estilo que poco a poco va incorporándose a mi discografía. La amplísima variedad de estilos, la enorme cantidad de intérpretes de indudable calidad y faltas de referencias ha hecho tener arrinconado este estilo. Gracias a Jordi he indagado en intérpretes relativamente conocidos y la propia búsqueda de autores me ha permitido disfrutar enormemente de las audiciones que hacemos con Jordi. Por ello el pasado viernes el maestro Bill Brufrod se acercaba a nuestra tierra para ofrcernos su visión del jazz con el proyecto "Earthworks" junto a un pianista, bajo y saxos. La expectación fue enorme y en un auditorio lleno, unas 300 personas, la seguna fila de butacas me permitió estar justo delante de la batería que Bruford.
Contemplar la disposición de los diferentes elementos por parte del personal fue algo curioso ya que seguro que entre le publico había miembros de bandas de música y entre ellos los baterías que la comentaban y la fotografiaban.
Quisiera destacar sobretodo la auténtica pasión por la música que los 4 componentes demostraban. Brufrod, sin duda un genio, me permitió recuperar esas excelentes sensaciones que junto a kING CRIMSON ha desarrollado en su larga trayectoria. No se, me pareció que era hasta fácil sacar tantos ritmos de unos cuantos bombos y platillos pero la agilidad con la que interpretabna los temas me pareció fabuloso. Temas largos y composiciones de jazz en su más puro estado porque la sencillez con la que el joven pianista tocaba, junto a un buen bajista, y sin duda del saxofonista Tim Garland el cual es una persona a descubrir en diversos trabajos, esataban siempre liderados por la batería. Por momentos me venían al recuerdo las excelentes improvisaciones en su etapa crimsoniana de los 70 martcando siempre el ritmo y buscando nuevas maneras de interpretar la música. En su versión jazzística no se queda rezagado ni mucho menos y creo que le da una doimensión más completa a su carrera. Hubo momentos en los que sólo me quedaba mirando la evolución de los brazos de Bruford y no había parte de la batería que quedar sin tocar. Magnífico el sonido y en un momento de un solo de Tim, aprovechó para "AJUSTAR" uno de los bombos con una pequeña llave. Fue en esos momentos cuando viendo las gotas de sudor que le caían por la nariz pude constatar la tremenda suerte que tenemos los que amamos la música por esa sencillez con la que afrontan los retos de dignificar la música. Los conciertos son básicos para comprobar la solidez de una composición y ver como todo lo que oimos en un CD se materializa con la técnica en estado puro. También después de varios temas, Bruford nos ofrecía unos breves comentarios a modo de explicación y agradecimiento que siempre son de agradecer. Lo más curioso fue que en un fantástico sólo de bateria, el resto de los componentes dejaron sus instrumentos y en pie, le acompañaron con un batir de palmas que me pareció muy genuino. Los mitos vivientes, cuando los tienes delante, se hacen más humanos y uno sale del concierto con la sensación de vivir experiencias únicas y más cuando al finalizar el concierto hubo casi 10 minutos de aplausos ininterrumpidos mientras saludaban al personal ,algunos de ellos puestos en pie. El jazz ha cogido mucha fuerza en mi camino musical y os recomiendo que acudais a conciertos de cualquier estilo porque la proximidad con los músicos te hace vibrar más que en cualquier otro por esa familiaridad que se establece entre todos. Un excelente concierto sin duda y del cual siempre quedan pasajes en la memoria que ayudan a mar más la música.
Bruford se inció en Yes, se encumbró con King Crimson pero ha marcado un estilo tan personal que ya está considerado uno de los grandes baterías y creadores musicales de la reciente historia del jazz-rock.
Y ahora a continuar con la música y expectantes con el concierto que los míticos SOFT MACHINE harán proximamnete en Barcelona. Sin duda otra oportunidad de admirar la música. Saludos.
Texto de José Luis Sola. 28 de Mayo de 2005
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